En este articulo voy a auto-describirme, solo un poco. Soy una persona bastante tolerante, pero también impulsiva i nerviosa. Cuando alguien me toca la fibra, no puedo evitar el enfado, supongo que al fin y al cabo, es lo más natural.
En algunos casos, muy concretos, me he enfadado bastante, y es que lo mejor que yo se hacer, es darle caña al teclado, pasarme los días estudiando algún programa informático, creando alguno que otro, etc….
Hay una frase que no soporto: Linux…pss… eso es una mierda!
Me supera, sobretodo, cuando quien lo dice sabe tanto de sistemas informáticos como yo de mecánico de helicópteros. Mi reacción siempre pasa por las mismas etapas.
En primer lugar, pregunto que como se ha llegado a esa conclusión. Se me quedan un rato mirando… sin saber que decir. ¿Lo has usado alguna vez? Mmmm… no… pero… Después le pongo de Youtube de la interfaz de Beryl, para que flipen un poco, en ese mismo instante ya estoy más que tranquilo y nada enfadado, ya he conseguido que el software libre le llame la atención. Después me pongo algo filosófico, y le suelto una tremenda lista de ventajas y razones éticas para usar software libre, parte de ello, penetra en su mente, y a veces, acabo instalándoles una Ubuntu o Kubuntu.
Es gratificante, pero aveces, me molesto conmigo mismo por tener que escuchar esa maldita frase, culpable de mi enfado, de un minuto, pero también culpable de que alguien más se sume a la comunidad del software libre.